Te contamos todas las novedades del nuevo Moto G 2015

comparativa moto g

Desde que el Motorola Moto G salió al mercado no ha parado de tener ventas: un completo éxito de cara al mercado, que ha sabido meterse en el bolsillo a los amantes de la gama media. Y es que, incluso antes de aparecer, ya creaba unas enormes expectativas que no traicionó, con una relación calidad-precio impresionante y una de las baterías más competentes que hemos visto en los últimos años.

Sin embargo, desde ese lejano 2013 han pasado muchos meses en los que la compañía ha cambiado de dueños, y en este artículo intentaremos descubrir si la compra por parte de Lenovo a Google de la compañía Motorola fue para bien o para mal en relación con este terminal, estrella indiscutible dentro de los low-cost (acerca de los cuáles os hablamos más a fondo en el siguiente artículo sobre los smartphones Android más baratos).

Moto G 2015, ¿realmente vale la pena este cambio de generación?

El Moto G de 2013 fue sin duda un intento de Google o Motorola de poner lo mejor de cada uno para conseguir un smartphone que marcase la diferencia: un terminal robusto pero elegante, con 1,2cm de grosor y 4,5 pulgadas de pantalla. Sus acabados en absoluto eran de terminal barato y nos dejaban con un cuerpo negro, de líneas sencillas pero atractivas, muy manejable y con apariencia de smartphone de gama media-alta.

De hecho, ha habido pocos cambios en la evolución de los terminales siguientes dentro de la misma familia: cuerpos un poco más redondeados, con algo más de peso y un tamaño de pantalla algo mayor (de las 4,5 a las 5 pulgadas), pero sin grandes avances ni diferencias. Casi se podría considerar que el terminal primero era más compacto y elegante que el Moto G 2 y el Moto G 2015.

moto g 2015

Es curioso que desde que apareció este terminal, la resolución haya bajado ligeramente de los 326 ppi del modelo original, a los 294 ppi. Sin embargo esta característica tiene sentido, debido al aumento de media pulgada de tamaño de pantalla. De cualquier modo esta sigue siendo HD, lo que es como mínimo correcto para un terminal low-cost.

No ha habido tampoco mucho cambio en relación con el procesador, que a pasado de ser un Snapdragon 400 a un Snapdragon 410; ni en su Ram, que en el modelo más barato es de 1GB. Pero eso sí, por fin tenemos la oportunidad de usar microSD para ampliar el espacio de almacenamiento hasta los 64GB.

El primero de los cambios de importancia que vemos en el Moto G 2015 es su mejora en la cámara, que era sin duda el peor de los aspectos con que contaba el gran Moto G de 2013. Ahora el terminal cuenta con una cámara trasera de nada menos que 13MP (antes era de 5MP) y con una frontal de 5MP (antes eran tan sólo 1,3MP). Es el cambio más grande y significativo en los números del nuevo terminal.

moto g

Una de las novedades interesantes con las que sí cuenta este nuevo terminal es la resistencia al agua, aunque si se “bucea” un poco por internet se puede ver que el primer Moto G ya podía ser sumergido en agua durante varios minutos encendido sin que se estropease. Sin embargo solo terminales de gama alta (y no todos) cuentan con esta certificación, que nos asegura que podemos ponerlo el tiempo que queramos bajo el agua que no le pasará nada, y por lo tanto podemos hacer fotos hasta en el mar o la piscina.

Por último tenemos otra mejora en casi lo mejor que tenía el antiguo terminal de Motorola, y es la batería: ha pasado de los 2070 mAh en el primer Moto G a 2470 en el nuevo.

Así que después de este pequeño análisis podemos afirmar que el nuevo Moto G, aunque no ha cambiado mucho, sí que ha sabido adaptarse bien a los nuevos tiempos sin perder su esencia y ofreciendo las misma buena relación calidad-precio (buen terminal por un precio entre 175-200 euros) de siempre.