Si ya tienes algunos años (de más) puede que no te suene el nombre de The Newzealand Story, pero sí, si te digo el juego del pollito.

Es de los juegos de recreativo que más me ha gustado y eso que he jugado a muchos. Tardes enteras haciendo que ese pollito gracioso pasase las pantallas.

Este tipo de juegos antiguos es difícil encontrarlos porque cada día que pasa hay menos salas donde los pongan, a no ser que tú te compres una máquina recreativa.

Y además hay más soluciones como la de comprarte una Raspberry e instalarte Retropie, que es un emulador de juegos muy chulo, que podrás poner de todos.

Pero si lo que quieres es disfrutar de un rato divertido para jugar a este no necesitas nada, porque lo puedes encontrar en Google Play.

The Newzealand story para Android

Resulta que alguien ha tenido la fantástica idea de crear un emulador de este juego y convertirlo en una app para dispositivos Android.

Si nunca lo has jugado y eres amante de los videojuegos antiguos, es de las experiencias que nunca te deberías de perder.

La historia se basa en un pollo amarillo que tiene que rescatar a la que es la novia o que yo recuerde y por el camino se encontrará todo tipo de problemas.

Juego del pollito

Empiezas tirando flechas pero puedes coger armas de todo tipo como flechas, bombas, un láser y otros pocos más.

Además puedes montarte en objetos y volar como por ejemplo un globo, pero teniendo cuidado de no pincharlo porque hay muchos pinchos y los malos no son precisamente buenos e intentarán que te caigas.

Es un juego que va por tiempo, así que en cada pantalla tienes que ir corriendo si no quieres que se te acabe y perder.

Tu misión en cada pantalla es llegar a donde está la jaula de la novia y salvarla, hasta que termines las 20 pantallas que tiene el juego.

Te puede parecer algo simple, pero ya te digo que son niveles con unos diseños muy elaborados, teniendo en cuenta la tecnología que había cuando se desarrolló.

Emulador

Para jugar basta con instalarte la aplicación y se ejecutará lo que es el emulador con los mandos típicos que te encuentras en las máquinas recreativas con el joystick y los botones.

Le das al botón de coin para meter las partidas, le das al Start y a darle caña a todo lo que se ponga por delante.

Te aviso de antemano que aunque creas que es sencillo, los enemigos tienen muy mala leche y espera que llegues al jefe que no es bueno precisamente.

¡Qué recuerdos! ¿No?

No recuerdo cuantas tardes he estado jugando a este tipo de juegos cuando era pequeño. Hoy día podemos disfruta de juegos en alta definición, realidad virtual y demás, pero esto no es comparable.

Estos son los comienzos de lo que a día de hoy son los videojuegos y aunque la calidad no sea la misma, yo disfruto mucho jugando con mis amigos a ellos.

Te recomiendo que le des una oportunidad porque el juego vale la pena.

¿Has jugado a The Newzealand Story? Nos gustaría saber tu opinión.